lunes, 30 de abril de 2018

Rayados cuidan a Avilés Hurtado




No habían pasado más de 15 minutos de iniciado el primer entrenamiento de Rayados de cara a la Liguilla, cuando dos imágenes contrastaban ayer en El Barrial.

Mientras el colombiano Avilés Hurtado se dirigía rengueando a que le dieran terapia en su tobillo derecho, el argentino Rogelio Funes Mori trabajaba ya al parejo de sus compañeros, con notable muestra de recuperación.

Hurtado, quien se lesionó el sábado al sufrir una barrida de Alberto Acosta de Tigres en el Clásico 116, no entrenó ayer con sus compañeros, hizo leve trabajo regenerativo y recibió terapia en su tobillo derecho.

Al colombiano se le vio regresar al área de gimnasios de El Barrial caminando con precaución y sin apoyar con fuerza su pie derecho por la molestia de su tobillo derecho, el cual tenía vendado.

En tanto que Funes Mori trabajó a la par. A la distancia, pues el entrenamiento fue a puerta cerrada, sobresalía por usar las calcetas hasta las rodillas y por las ganas con las que hacía futbol en espacio reducido.

Se le vio correr, marcar, driblar y patear con normalidad, haciendo todo a la par de sus compañeros.

Su recuperación, tras ser operado de la pierna derecha el 26 de marzo, fue estimada en seis semanas, por lo que en teoría regresaría a jugar en las Semifinales y no en Cuartos.

El entrenador Antonio Mohamed ha señalado que el regreso de Funes Mori dependerá de su recuperación y que no adelantarán su retorno si no está al 100 por ciento.

De Avilés el club no ha informado la gravedad de su lesión, la cual no le impidió jugar incluso el sábado todo el partido tras recibir el golpe.

Sin embargo ayer fue cuidado, esperando que la lesión no sea como aquella de la Semifinal ante Morelia del torneo pasado, que no le permitió llegar en plenitud a la Final al estar tocado de la parte posterior del muslo derecho.